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Tuesday, June 20, 2006
Un orador contra el delito
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Martes Financiero - Panama
El ex policía encubierto, especialista en crimen organizado, aprovechó su experiencia y se convirtió en conferencista. Fundó su firma consultora y planea abrir una oficina en Panamá.
Alguna vez Chris Mathers consideró dedicarse a la medicina. Nunca pensó que sería un hombre de negocios con su propia firma consultora especializada en investigaciones de delitos informáticos y financieros, fraude y lavado de dinero.
En su natal Canadá, mientras estudiaba de día la carrera de genética y de noche trabajaba como ‘bouncer’ en un bar, tampoco soñaba con convertirse en escritor, conferencista, ni asesor de la industria fílmica. Pero su vida dio muchos giros inesperados.
Fue reclutado por la policía montada canadiense, donde comenzó a trabajar como agente encubierto. Llevaba el cabello largo, vestía andrajoso y compraba drogas en la calle, haciéndose pasar por un adicto. Codearse con elementos del mal vivir era sólo parte del trabajo que conduciría al arresto de los delincuentes.
De trato sencillo y relajado, al contar su historia no parece que fuera la del elegante hombre de saco y corbata que estuvo en Panamá la semana pasada para dictar una conferencia.
Trabajó para la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el servicio de Aduanas de Estados Unidos. Se infiltró en organizaciones criminales y viajó por varios países en el Caribe, América Latina y Europa. También preparó a otros agentes e incluso diseñó cursos de entrenamiento.
Para él ser un agente encubierto era algo sencillo. “Yo pretendía ser el personaje que me asignaban, como si fuera un actor”. Afirma que nunca fue tentado por el ‘dinero sucio’.
“El dinero no era mi motivación, yo recibía todo: casa, ropa, carro. Se trataba de la emoción de capturar a los malos”.
Pero no todo era diversión en la lucha del bien contra el mal. También enfrentó situaciones de violencia un par de veces al ser descubierto, e incluso le dispararon, aunque no lo hirieron.
Estuvo casado en esa época y reconoce que era difícil dedicarse al trabajo y a la familia, porque a veces pasaba meses viviendo en un hotel. Además, recibía amenazas y le preocupaban sus tres hijos. Hoy día, los dos varones son músicos y tienen una banda de rock, y su hija trabaja con él como analista en la firma consultora que fundó en 2004, Chrismathers Inc.
UNA NUEVA ETAPA
Con los años, Mathers se cansó del ‘look’ callejero y decidió que era tiempo de trabajar en casos más sofisticados. Tras 20 años como policía, se retiró y comenzó a desarrollar otras actividades.
Luego de estar encubierto por tantos años sin usar su verdadera identidad, no era conocido por nadie- ni siquiera tenía una tarjeta de crédito con su propio nombre- “Tuve que hablar con mis ‘contactos’ y explicar que ‘volvía a la normalidad”.
Comenzó a trabajar en la firma contable KPMG, donde estuvo por nueve años y montó la división de inteligencia. Allí le pedían hacer presentaciones a los clientes y pasó de estar encubierto a ser un canal para mercadear un servicio. Vio entonces, que poseía otra cualidad: hablar en público.
Las charlas se volvieron frecuentes y decidió salirse de la empresa para dedicarse a dictar conferencias, una actividad que disfruta y que lo ha llevado a viajar por el mundo y le ha permitido hacer amistad en muchos países, incluyendo Panamá, donde planea abrir pronto una oficina.
Manifiesta estar impresionado de cómo el país ha cambiado en los últimos 15 años y cuánto ha progresado la legislación bancaria nacional.
“Hubo un tiempo en que Panamá estuvo aislado, era un país de listas negras, pero este es un nuevo país, co-nocido y con gran demanda turística”.
Recalca que un medio tradicional de lavar dinero aquí es a través de operaciones en la Zona Libre, pero que actualmente el mayor peligro está en la extorsión a los funcionarios y empleados de la banca.
Cada vez hay más pasos regulatorios que dificultan a los carteles de la droga hacer sus negocios aquí, “pero como la plata debe fluir, comienzan a amenazar a los empleados”. Para evitar el delito, es importante conocer a los clientes y también a los empleados, añade.
A sus 51 años, Mathers disfruta su tiempo libre manejando motocicletas Harley Davidson, corriendo y también le gusta escribir. Es autor del libro Crime School: Money Laundering y en el futuro le gustaría escribir novelas y libros de ficción. También asesora a directores de películas.
“Me envían guiones para que yo los lea. Estoy colaborando con una compañía que hace una serie dramática y también en unos videos de entrenamiento para bancos sobre lavado de dinero, que saldrá en varios idiomas”.
Se considera un hombre afortunado y en paz. En esta etapa de su vida, espera pasar tiempo con su familia, sus amigos y haciendo negocios.
PERFIL
Experiencia
Chris Mathers nació en Canadá. Durante 20 años fue policía y colaboró con la DEA, el FBI y la Aduana de Estados Unidos. Laboró nueve años en KPMG donde montó la división de inteligencia.
Se convirtió en orador y fundó su propia firma consultora, Chrismathers Inc. Es escritor y asesor para películas. Habla inglés, francés, español e italiano.
TAMARA DEL MORAL
tdelmoral@prensa.com
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